“ Los domingos por la tarde, si dormía demasiado, me despertaba pensando que había oído llorar a alguien y encontraba lágrimas en mis mejillas y me preguntaba qué año era y a veces tenía que buscar un calendario para estar seguro. Aquellos domingos tenía la sensación de que había niebla fuera de la casa, y yo iba a abrir la puerta para estar seguro de que el sol aún caía sesgado sobre el césped. Era algo que no podía dominar. Me sucedía cuando estaba medio dormido, y los años idos se amontonaban y cambiaba la luz.”
Esto lo describió Ray Bradbury en uno de sus cuentos... y hay tardes, como hoy, en que es verdad.
- Self is feeling:
contemplative
