Este señor de la foto es mi yayo Martín.

Yo no llegué a conocerle, ya que murió cuando yo apenas tenía un año, y así no se puede decir que se conozca mucho a nadie. Poco a poco, voy conociéndole. Fragmentos de aquí, fragmentos de allá. Me hubiera gustado que hubiera fumado menos, así ahora le conocería y todas estas cosas me las podría haber contado él. Hay tantas que me hubiera encantado oir de primera mano...
Como esto que hemos encontrado en un artículo de internet acerca de la fundación del partido PSC:
A nivel personal deseo como humilde militante agradecer a todos aquellos compañeros y compañeras de mi ciudad, Cornellà, que asistieron como delegados y delegadas a aquel congreso: Javier Tesan Armingol, Ignacio Guallar Canovas, Juan Antonio Ortega Gamiz, Francisco García Balonero, Salvador Doblas Ramírez, Francisco Rebes Nobales, Isidoro Baniandres Vijuela, Angel Garrido Iglesias, Jesusa Moran Lopez, Pedro Vilches Mariscal, Blas Puente Rodriguez, Martin Pueyo Martínez, Antonio Barea Rodríguez y por supuesto y con orgullo a Antonio Saldaña Martin, mi abuelo.
Qué cosas. Mi yayo estuvo allí y yo sin saberlo.
Mi padre se ha llevado una buena bronca por no habérmelo contado nunca. Yo sabía que era un hombre muy de izquierdas, muy republicano y muy político, pero no tenía ni la menor idea de que hubiera participado tan activamente.
Dice mi hermana que explica muchas cosas.

Yo no llegué a conocerle, ya que murió cuando yo apenas tenía un año, y así no se puede decir que se conozca mucho a nadie. Poco a poco, voy conociéndole. Fragmentos de aquí, fragmentos de allá. Me hubiera gustado que hubiera fumado menos, así ahora le conocería y todas estas cosas me las podría haber contado él. Hay tantas que me hubiera encantado oir de primera mano...
Como esto que hemos encontrado en un artículo de internet acerca de la fundación del partido PSC:
A nivel personal deseo como humilde militante agradecer a todos aquellos compañeros y compañeras de mi ciudad, Cornellà, que asistieron como delegados y delegadas a aquel congreso: Javier Tesan Armingol, Ignacio Guallar Canovas, Juan Antonio Ortega Gamiz, Francisco García Balonero, Salvador Doblas Ramírez, Francisco Rebes Nobales, Isidoro Baniandres Vijuela, Angel Garrido Iglesias, Jesusa Moran Lopez, Pedro Vilches Mariscal, Blas Puente Rodriguez, Martin Pueyo Martínez, Antonio Barea Rodríguez y por supuesto y con orgullo a Antonio Saldaña Martin, mi abuelo.
Qué cosas. Mi yayo estuvo allí y yo sin saberlo.
Mi padre se ha llevado una buena bronca por no habérmelo contado nunca. Yo sabía que era un hombre muy de izquierdas, muy republicano y muy político, pero no tenía ni la menor idea de que hubiera participado tan activamente.
Dice mi hermana que explica muchas cosas.
- Self is feeling:
contemplative
Os dejo esto por aquí, que me voy el finde al pueblo y no hay tiempo para más.
Aunque parezca relleno, no lo es. Lo juro.
La semana pasada os prometo que sabréis del jovenemomedioelfo que da título a todo este tinglado.
Aunque parezca relleno, no lo es. Lo juro.
La semana pasada os prometo que sabréis del joven
- Self is feeling:
complacent
Hector sent me this:

And it's the custest thing ever!!!

And it's the custest thing ever!!!
- Self is feeling:
giggly
La Roser ha aprovat!!
Ja li queda menys!!
Ja li queda menys!!
- Self is feeling:
happy
Igual algú podría ensenyar-li a papes i bisbes el capitol de l'evangeli on Jesucrist diu: "A Deu el que és de Deu i al Cesar el que és del Cesar".
No sé. Se m'ha acudit així, de cop i volta. Pobrets, és que potser encara no hi han arribat.
No sé. Se m'ha acudit així, de cop i volta. Pobrets, és que potser encara no hi han arribat.
- Self is feeling:
cynical
Sigh...
En el libro LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES en un punto de la trama el personaje de Lisbeth Salander se sorprende de que ciertos "magnates mafiosos" sean tan estupidos de guardar pruebas documentales tales como emails o diarios en sus ordenadores personales sin ningun tipo de picardia. Y el lector piensa: "bueh... esto es un poco Deux Ex Machina, señor Larsson, pero haré ver que me lo creo".
Y entonces lees esto en los diarios y te das cuenta que sí, los mafiosos son tan estúpidos.
Cada día hay noticias más cutres por ahí.
En el libro LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES en un punto de la trama el personaje de Lisbeth Salander se sorprende de que ciertos "magnates mafiosos" sean tan estupidos de guardar pruebas documentales tales como emails o diarios en sus ordenadores personales sin ningun tipo de picardia. Y el lector piensa: "bueh... esto es un poco Deux Ex Machina, señor Larsson, pero haré ver que me lo creo".
Y entonces lees esto en los diarios y te das cuenta que sí, los mafiosos son tan estúpidos.
Cada día hay noticias más cutres por ahí.
- Self is feeling:
mischievous
Joan Manuel Serrat)
Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.
Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas.
Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.
Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.
Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.
Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.
No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz.
(creo que no la he colgado antes, pero si ya la habíais leído por aquí, lo siento. Es que cada día me gusta más).
Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.
Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas.
Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.
Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.
Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.
Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.
No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz.
(creo que no la he colgado antes, pero si ya la habíais leído por aquí, lo siento. Es que cada día me gusta más).
- Self is feeling:
cynical
añadidos dos personajes más a la página de idem.
A pesar de la playa y el verano, el capítulo está en su sitio el día que toca, ¡¡y a media mañana!!
Capítulo Noveno.
Capítulo Noveno.
- Self is feeling:
ecstatic


artistic